Vis / Biševo

Vis / Biševo

Por su ubicación geoestratégica, en ningún otro lado la historia se entrelazó más que en la isla de Vis y en ningún otro lado hay una riqueza arqueológica con tantas capas y matices. Hasta los finales del siglo XX la isla estaba cerrada al turismo y su apertura fue gradual, por lo cual es la isla que mejor mantuvo el aspecto original y auténtico en todo el Adriático. Por eso la isla de Vis ofrece unos sabores y olores únicos, especialmente las vistas, sea a los poblados llenos de arquitectura tradicional, una red de túneles militares escondidos del siglo pasado, o el increíble azul del cielo que rodea solo las islas en mar abierto.

Pero eso es solo el comienzo de lo que ofrecen las aguas de esta isla, haciendo kayaking, accesible a todos. Para una excursión de medio día adecuado hasta para los niños de 12 años es suficiente dirigirse en los kayaks tipo sit on top desde la ensenada Rukavac hacia la mundialmente conocida playa de Stiniva.

El acceso a los acantilados es una experiencia única, y  una vez superada la entrada, se descubre nua playa paradisíacas creada como consecuencia de la caída del techo de la antigua cueva. Esta playa regularmente se encuentra entre las listas de las mejores diez playas del mundo.

 

Para los más valientes los acantilados son ideales para saltar al profundo mar y un verdadero imán para los «me gusta» en las redes sociales.  Y como si Stiniva no fuera suficiente, al siguiente atractivo– Cueva Verde en el islote cercano se puede entrar remando literalmente o buceando en un ámbito increíble.

 

Lo único que puede superar la belleza de esos lugares es la Cueva Azul de Biševo, un islote a cuatro millas de la ciudad de Komiža. Es un destino  perfecto para una excursión en kayak, porque además de la cueva conocida mundialmente por la luz azul que proviene del fondo marino, la isla tiene un tamaño ideal para ser visitada en kayak, y además de la playa de arena Porat, en la ruta se encuentra también una cueva donde antes vivía la foca monje del Mediterráneo. A pesar de no poder verla más, en el interior se esconde una pequeña playa antes accesible solo a ese animal endémico. Si quiere encontrarse con animales, no se preocupe, porque las aguas de Vis son conocidas por sus delfines.

 

Y ya que está en Biševo, no pierda la oportunidad de brindar por los momentos felices con el conocido vino plavac de Biševo que mantendrá por mucho tiempo el sabor a aventura sobre sus paladares, y las memorias con el tiempo se harán cada vez más bonitas, igual que un vino maduro.