Mrežnica

Mrežnica

Olvídese de las mundialmente conocidas cascadas del Niágara, porque Croacia tiene un atractivo escondido, más pequeño, pero más bonito, las cascadas del río Mrežnica. Los constantes intercambios entre las barreras de travertino y los lagos comprimidos entre las verdes riberas le encantarán con su dinamismo. Y no corra, sino que encuentre un lugar para hacer un picnic, bañarse y disfrutar de este maravilloso paisaje del karst. Se encuentra a una distancia casi igual de las grandes ciudades de Rijeka y Karlovac, lo que representa una ideal escapada diaria del ruido de las grandes ciudades. A pesar de que los primeros diez kilómetros del río Mrežnica son inaccesibles, enseguida después desfilan las primeras entre las casi cien cascadas de este río que forman unas maravillosas barreras de travertino, y a la vez un especial ecosistema donde habitan algunas plantas y animales protegidos.

Raftrek travel d.o.o.

Parece como si Mrežnica hubiera condensado todo su encanto en el tramo superior, porque los estrechos riscos que se elevan sobre el río le quitan la luz al río color esmeralda, y el Mrežnica sigue creciendo en su insólita belleza, porque a tan solo unos kilómetros por los sedimentos de travertino se revela de la manera más espectacular con más de veinticinco cascadas.

Aleksandar Gospić

No contenga su respiración, sino disfrute a todo pulmón y deje que le bendigan millones de gotitas, porque lo que ofrece Mrežnica es un regalo exclusivo de este planeta. Luego el río se ensancha, como si la naturaleza hubiera decidido tomarse un descanso, y para los amantes de sus aguas color esmeralda crea unos valles rodeados de arboles de roble, sauce y aliso, ideales para hacer un picnic.

Si acepta en su totalidad el desafío de este río, busque agencias que ofrecen excursiones de varios días en el río, porque en los alrededor de los cien kilómetros de su caudal encontrará muchas maravillas, haciendo senderismo o navegando en kayak, y la naturaleza intacta le acompañará a cada paso, o a cada remo. A medida que el río fluye y se acerca a su desembocadura en el Korana, sobre Mrežnica surgen puentes en vez de árboles y en las riberas empiezan a aparecer molinos de agua, algunos de ellos restaurados, donde podrá encontrar un refresco y un poco de tiempo para revisar todas las experiencias de esta belleza kárstica.

 

Si decide visitar Mrežnica en la época de otoño, no esté triste por no poder bañarse, porque estará premiado/a con una gama de colores pastel y una inmensa tranqulidad, mientras que el invierno mostrará su cara dura con las riberas revestidas de hielo, y usted no verá la hora de que el hielo se derrita para poder volver al magnífico ambiente del río Mrežnica.