Los bajos asoleados del más bonito ecosistema del Adriático

Los bajos asoleados del más bonito ecosistema del Adriático

Para la mayoría de los buzos, el buceo autónomo tiene lugar en la zona del infralitoral. La inmersión empieza entre las algas soleadas y hasta la profundidad de diez metros puede ser menos exigente, pero al mismo tiempo ofreciendo la vida la más diversificada. Aquí el sol es todavía intenso y asegura la vida a muchas algas, plantas, organismos que transforman la comida no viable a la comida viable y son las primeras en la cadena trófica.

 

Todos los bajos no cuentan con el mismo nivel de fecundidad. Los bajos gravosos, expuestos sin cesar a las corrientes y a las aguas no dejan de mover el fondo, que impide que las algas y las plantas se fijen a él. Eso quiere decir que hay mucho menos crustáceos, peces, cnidarios, equinodermos... Sin embargo, aquí se encuentra el más grande de todos los góbidos – gobius cobitis, varios crustáceos sin caparazón, gasterópodos marinos con sus caparazones duros y gobiesocidae, las más insólitas peces.

Miro Andrić
Los bajos arenosos son llenos de vida que se esconde aún hasta un metro en la arena. Aquí se entierran diferentes equinoideos, estrellas de mar y bivalvos. Gracias a las partículas finas, el mar no es tan translucido, pero por aquí y por allá la arena permite que se enraícen unas algas del género Sargassum y en ciertos lugares se desarrollan en verdaderos prados de la más importante planta del fondo marino - la posidonia.

El buceo en estas zonas debe ser elegante y sutil porque demasiados vaivenes con las aletas levantarán las nubes de arena que disminuyen la visibilidad, pero durante la inmersión de noche, atraen muchas pequeñas peces que se alimentan en la arena. A los chivos, a las peces herreras y a las brecas les gustará le seguir para ver si quizás descubra algo con sus aletas, mientras que la pez la más insólita es la doncella.

 

Los fondos arenosos son los imperios de las peces que se entierran, como diferentes lenguados, pero también las peces que atrapan de la emboscada, como el miracielo y el pez araña, mucho más venenoso. En los bajos arenosos el mar es filtrado también por el más grande bivalvo adriático – la nacra, que alcanza la altitud de hasta un metro. Esta especie endémica mediterránea es protegida.

 

Los prados marinos son los más bonitos ecosistemas del Adriático. Su parte es también una planta que crece solamente en el Mediterráneo – posidonia. En los prados de esta fanerógama marina vive 20% de las especies, y los animales se reproducen, crecen y desaparecen en ella. Sus raíces ligan el fondo arenoso e impiden la erosión.

 

Las zambullidas las más bonitas son posibles junto a las faces pedregosas de las islas y de la costa que en los casos extremos descienden súbitamente a más de 100 metros a la profundidad del mar. Aquí encontramos un mundo animal que, en las superficies más profundas del agua, depende de las corrientes del mar, que llevan consigo las partículas finas de la comida para los numerosos filtradores del mar.

 

Los primeros animales, los más primitivos, son las esponjas. En realidad son las colonias de ejemplares minúsculos que viven do lo que el mar les traiga. Su forma es irregular, a menudo parecen a una piedra o a una chimenea y algunas son como una oreja de elefante.

Marjan Radović
Ser un animal que pasa toda su vida como una planta en un sólo lugar no es nada sorprendente en el fondo marino. Entre ellos están ciertamente los cnidarios, y sus representantes los más bonitos son varias gorgonias y corales pétreos, el espectáculo el más bonito en el fondo marino. Aquí encontramos las morenas, los congrios y las escorpenas, los colores y las formas inimaginables.
Indux media d.o.o.

Cuevas

Con poca vida pero interesantes a los buzos, muchas cuevas esconden los trazos de las estalactitas y de las estalagmita de la Edad de Hielo, cuando estaban en la tierra firme. Por la ausencia de los rayos del sol y la escasez de las corrientes, la vida en ellas es más pobre. En el fondo sedimentario muy a menudo encontrarnos el cnidario anémona tubo mediterránea y el pequeño Thorogobius ephippiatus. Las entradas y las aberturas de las cuevas, arcos asombrados están cubiertos de cnidarios de leptopsammia.