La patata de Lika

La patata de Lika

La protección geográfica de la procedencia de la patata de Lika es el ejemplo escolar de la valorización correcta de la herencia gastronómica. La calidad óptima del terreno no contaminado, la altitud sobre el nivel del mar, las condiciones climáticas y la elección del cultivo dan una patata excepcional reconocida, que ahora lleva la marca adecuada. Con ello se han salvado del olvido algunas comidas simples que incluyen la patata de Lika y se trata principalmente de Ličke pole (mitades de patata de Lika). Los tubérculos medianos y mayores se lavan y sin ser pelados se cortan a lo ancho para formar mitades. Cada mitad se raspa en medio y en ella se pone un trocito de beicon. Las mejores mitades de hornean en el horno de leña o bajo la tapa de metal cubierta con ceniza. Se acompañan mejor con la leche ácida de oveja o queso crujiente semiduro.