Cosecha de mandarinas

Cosecha de mandarinas

En el valle del río Neretva, entre Ploče, Metković y Opuzen se encuentra una extensión cubierta de los lujosos huertos frutales de cítricos. Por su suelo rico y fértil, el delta de este río convertido en terreno agrícola es a menudo y muy merecidamente etiquetado como la California croata.

 

En toda la zona del Neretva crecen más de un millón de mandarinos, que empiezan a madurar ya a comienzos de septiembre, y llenan los mercados y las tiendas de alimentos croatas, igual que otros cítricos y cultivos parecidos que crecen en las numerosas plantaciones de los laboriosos habitantes del valle del Neretva. Sin embargo justamente las mandarinas se convirtieron en la marca registrada del valle del Neretva y la fuente principal de ingresos de sus habitantes. Llegaron a nuestra región en la primera mitad del siglo 20. Más precisamente, los primeros plantones de la variedad unshiu llegaron a Croacia en 1933 desde el lejano Japón como regalo del cónsul japonés que hacía comercio con el entonces Reino Yugoslavo. Por su fertilidad con el tiempo el mandarino completamente remplazó la vid que se cultivaba hasta entonces.

 

Se considera que hoy en la zona los mandarinos dan hasta sesenta mil toneladas del fruto al año y que luego se distribuyen por todo el país para darle las necesarias vitaminas a los ciudadanos croatas y a los numerosos turistas que vienen de visita. Los agricultores croatas se han dedicado al cultivo de distintas variedades de mandarina para que la temporada de cosecha que comienza a principios de otoño dure hasta diciembre.

 

Así que en su mayor parte se cultivan diez variedades principales, desde la más temprana ichumara, que madura ya a mediados de septiembre, hasta la variedad unshiu owari, con la cual la temporada de mandarinas cierra en diciembre.

 

El aspecto atractivo de las verdes plantaciones repletas de mandarinas de color naranja lenta pero seguramente atrae a cada vez mayor número de turistas que vienen en excursiones organizadas desde las regiones cercanas para cosechar mandarinas, conocer sobre el cultivo mismo e irse con las bolsas llenas de jugosos frutos recogidos por ellos mismos.

 

La cosecha de mandarinas es algo especial, porque no es fácil recoger de las ramas estos redondos cítricos. Se cortan cuidadosamente con tijera, para que las mandarinas se queden con el tallo, frescas y jugosas. La cosecha de mandarinas se convirtió en una actividad turística interesante en esta región, como también en una excelente manera de promover la agricultura croata y los productos del campo.