Egipto en Split: como una esfinge llegó a Dalmacia

Egipto en Split: como una esfinge llegó a Dalmacia

El habitante el más viejo

Al mencionar las esfinges, pronto pensamos al Antiguo Egipto y a sus faraones magníficos. Pero ¿cómo es posible que en centro mismo de Split, en el Peristilo, frente a la catedral de Santo Domnión, desde hace siglos se erija un símbolo de Egipto?

 

Esta guapa de piedra, construida del granito negro de África, desde hace unos miles de años se erige con orgullo en una de las plazas las más hermosas de Split, que los habitantes de esta ciudad consideran como el centro del mundo. Remonta a los tiempos del faraón Tutmosis III y por eso es considerada como uno de los objetos los más antiguos en Split (más de 3000 años). Pertenece al grupo de los androesfinges, criaturas con la cabeza humana y el cuerpo de león, y la de Split es interesante porque sus miembros acaban con las manos humanas, y no con las garras del rey de los animales.

 

Además del lugar donde se encuentra, miles kilómetros lejos de Egipto, la esfinge de Split es también insólita porque entre sus manos tiene un recipiente para presentar los sacrificios, que es el símbolo del rey en los votos a los dioses y representa un detalle raro en monumentos similares. Su llegada se debe al emperador Diocleciano quien fue fascinado de la cultura egipcia. El emperador romano eligió la ciudad soleada de Split para la construcción de su palacio, y entonces decidió que en el corazón de Dalmacia sería su última morada, y a este fin hizo construir su mausoleo.

 

Diocleciano insistía en la costumbre egipcia de poner las esfinges enfrente de los templos y de las tumbas, como las guardianas de lugares santos. Según su orden, dicen que llevaron de Egipto 12 esfinges que ornamentaban la fachada del palacio. Diocleciano se murió en su palacio y fue enterrado en el lugar donde había querido ser enterrado, en el centro del mausoleo donde estaba su sarcófago, destruido más tarde. Aunque el destino del palacio cambiaba con el tiempo, desde la mitad del siglo siete hasta hoy en día ha sido el centro de la catedral de Santo Domnión, donde también se encuentran los restos de este santo patrón de la ciudad de Split.

Además la esfinge en Peristilo, también es popular su compañera sin cabeza, situada enfrente del Templo de Júpiter/baptisterio, mientras que en los museos de Split y en los sótanos de Diocleciano se guardan los restos de otras esfinges encontradas, como la cabeza de la esfinge de granito rojo, que se encontraba en el Palacio de Diocleciano.

 

A al fin, según las leyendas de antiguos egipcios, las esfinges paraban a los viajeros para formularles los enigmas y castigaban de muerte a los que no los hubieran resuelto. ¡Los quienes creen en mitos deben tener cuidado cerca de las esfinges! Lo sabían los viejos habitantes de Split que la llamaban Gorgona y evitaban el contacto visual con ella.

 

Curiosidad

Según una leyenda urbana, el industrial rico estadounidense Cornelius Vanderbilt quiso comprar la esfinge, pero su propuesta fue rechazada.