Canto a varias voces, canto de “klapa”

Canto a varias voces, canto de “klapa”

Una vez que escuche el “klapa” dálmata original en vivo, especialmente en el entorno autóctono, ya sea el callejón o la plaza, esté seguro que se enamorará de esta expresión musical desde los primeros tonos. A diferencia de algunas otras melodías tradicionales, el canto a varias voces por su estilo homófono, y a la vez polífono, es puro placer para el oyente, por lo que no sorprende que “klapa” a menudo se reúne para atraer con su canto a las chicas a que se asomen a las ventanas. Son muy pocas las guapas que han resistido al canto de “klapa” porque esta forma de canto a capela no comprende tonos fuertes ni ritmos pesados, sino es un canto armonioso que no deja indiferente a nadie.

 

El canto de “klapa” arrastra sus orígenes del círculo cultural mediterráneo, de las pequeñas poblaciones costeras e isleñas, donde los chicos se reunían en grupos, llamados “klapa” y, en ausencia de los “gadget” de hoy en día y del internet, cantaban en compañía de amigos, principalmente sin instrumentos. Por lo general, un cantante inicia la canción y luego le acompañan otras voces, y aunque a veces es difícil entender las palabras de su canción, para disfrutarla es suficiente con dejarse llevar por la música que, por su dulzura, como si viajara en las olas del mar. Los temas de las canciones del “klapa” se tejen principalmente en torno al mar, el amor y el estilo de vida mediterráneo, ya que rara vez se canta a la capela sobre la tristeza, el tema del amor es el principal. Y si se canta sobre el pasado, sobre el modo de vida hoy totalmente perdido, se canta con sentimientos exaltados, a menudo ensalzando los valores ejemplares de las generaciones anteriores.

 

Anteriormente una “cosa” estrictamente masculina, el canto de klapa de hoy en día es una forma mucho más abierta, por lo que no es raro escuchar a “klapa” femenino o mixto compitiendo con “klapa” masculino y, a menudo, ganándole. La gran popularidad de esta expresión musical en todo el país, así como su fama fuera del país, tienen canciones de “klapa” acompañadas por los instrumentos y los arreglos modernos, que, aunque con una desviación de la tradición, llenan los estadios y salas, y conquistan las listas de éxitos. Entonces, si en algún lugar bajo los arcos escucha cantar “klapa” o, en algún caso, visita al más grande y antiguo festival de cantos de “klapa” de Omiš, intente absorber cada tono y sentir la belleza, y observe las caras emocionadas que le rodean y le quedará claro por qué el dálmata “defiende su canción”.