Zagreb

Zagreb

El verdadero corazón de Croacia es la ciudad de Zagreb, que está cobrando relevancia como destino turístico. Los cimientos de la ciudad se fueron construyendo durante siglos, desde la primera mención de su nombre a comienzos del siglo XI. Existe como una urbe única desde mediados del siglo XIX, cuando se unieron Gradec y Kaptol, dos localidades que hasta entonces ocupaban dos colinas vecinas. Esta integración reunió a los tradicionalmente enfrentados habitantes de Gradec –burgueses, artesanos y comerciantes—con el clero de Kaptol. Mucho nos podría contar de las relaciones entre las dos localidades la calle Krvavi most (puente ensangrentado), situada en el lugar del antiguo puente sobre el arroyo Medveščak, que unía (o, en este caso, separaba) la Kaptol episcopal de la ciudad real de Gradec. Los habitantes de las dos colinas derramaron sangre en ocasionales ajustes de cuenta, aunque no hay registro de víctimas. Este lugar inspiró a la escritora croata Marija Jurić Zagorka, para iniciar con la novela histórica El secreto del puente ensangrentado su famoso ciclo La bruja de Grič. Las partes más antiguas de Zagreb, Gradec y Kaptol, hoy en día figuran entre los más bonitos cascos de la época secesionista de Europa. Los unen también los cuentos sobre los túneles bajo tierra, algunos de los cuales llevan hasta Medvedgrad, el fuerte ubicado en las laderas meridionales del monte Medvednica.

Ivo Bičina

Pero antes de dirigirte a este monte al oeste de Zagreb, visita en Grič (otro nombre de Gradec) la Kamenita vrata (puerta de piedra), parte del sistema de defensa de esta localidad histórica, que alberga la capilla de Nuestra Señora de Kamenita vrata, patrona de la urbe.

Julien Duval / Arhiva TZG Zagreb

En la actual Ciudad Alta también está la iglesia de San Marcos, una de las más antiguas construcciones zagrebienses, ubicada en la plaza del mismo nombre. Aquí se encuentra, además, el centro político de Croacia, con el palacio Banski dvori que sirve de sede del Gobierno croata y con el edificio del Parlamento.

Todos los días a las doce del mediodía un disparo de cañón marca la hora en la ciudad. El cañón de Grič se encuentra en la torre Lotrščak, parte integral de la Galería Klovićevi dvori, una de las instituciones más importantes para los amantes de la cultura en Zagreb y en toda Croacia. Ubicada en el edificio de un convento jesuita en la Ciudad Alta, la galería expone las mejores obras del patrimonio mundial, de la historia del arte croata y de su arte contemporáneo. Cerca está también el Museo de las Relaciones Rotas, que recibe como piezas de exposición recuerdos de fracasos amorosos de todo el mundo. La Ciudad Alta y la Ciudad Baja se comunican también con su popular funicular, la línea de ferrocarril más corta del mundo que todavía sirve de transporte público. En un minuto, o incluso menos, el funicular te llevará a la Ciudad Baja, a Ilica, la calle más larga de Zagreb. Ilica te llevará a su vez a la plaza principal, Trg bana Jelačića, y de aquí a lo que muchos consideran la parte más emblemática de Zagreb: su catedral neogótica en la plaza de Kaptol. De los ocho parques de la llamada herradura de Lenuzzi te separará entonces un breve paseo a través del mercado de Dolac, en el cual puedes deleitarte con productos autóctonos.

 

El Parque Natural de Medvednica, situado en la cercanía de la ciudad, también te puede parecer un parque municipal debido a sus sendas arregladas, monumentos históricos y oferta recreativa. Medvednica es el típico destino excursionista de la gente de Zagreb, cuya afición por las salidas al aire libre les lleva también al lago Jarun, popular balneario y paseo en la orilla del río Sava, o al parque de Maksimir.

Marko Vrdoljak / Arhiva TZG Zagreb

También es conocido como atracción turística el cementerio de Mirogoj, con sus arcos neo-renacentistas, tumbas de personas ilustres de la vida política y cultural croata y numerosos monumentos obra de autores conocidos.

La ciudad de Zagreb

La Ciudad antigua del espíritu joven

El espíritu de la capital de Croacia es joven y juguetón a pesar de la historia casi milenaria de su Ciudad antigua. La ciudad vive al ritmo de las empresas exitosas, y se relaja con la puesta del Sol. Aunque viven en la ciudad verdaderamente contemporánea, los ciudadanos de Zagreb, los agramitas, le esperarán con la tradicional hospitalidad croata.